Prohibir los programas de vigilancia interna en todo el gobierno.

Prohibir el uso de Graphite y otras tecnologías de espionaje invasivas, restringir el uso y la recopilación de datos personales de los estadounidenses por parte de las fuerzas del orden.

Por qué es importante

En el último año, el ICE ha ampliado considerablemente sus capacidades de vigilancia digital hasta alcanzar un nivel alarmante. El alcance y la escala de su programa de vigilancia superan con creces lo necesario para la mera aplicación de la ley de inmigración y sugieren que el ICE se está convirtiendo silenciosamente en una fuerza policial secreta. En septiembre de 2025, el ICE recibió autorización para implementar Graphite, una aplicación de espionaje desarrollada por la empresa israelí de ciberinteligencia Paragon Solutions. Graphite es un spyware denominado “zero-click” que permite a los usuarios entrar en cualquier dispositivo iOS o Android y acceder a todos sus datos cifrados y sin cifrar, activar sus cámaras y encender sus micrófonos. Se trata, en esencia, del mismo producto que el infame spyware Pegasus vendido por NSO Group. Al igual que Pegasus, Graphite tiene su propio historial de uso como arma contra periodistas y activistas. En abril de 2025, el ICE adjudicó un contrato de 30 millones de dólares a Palantir para el desarrollo de una plataforma de análisis de datos basada en inteligencia artificial llamada ImmigrationOS. El software recopila enormes conjuntos de datos y los analiza para identificar objetivos para las operaciones de ICE. ICE también adquirió los servicios de Zignal Labs, que examina miles de millones de publicaciones en redes sociales cada día y destaca el contenido crítico con ICE y la administración Trump, lo que el DHS denomina “amenazas potenciales contra la agencia”. Estos acontecimientos, en el contexto de la campaña más amplia del presidente Trump para intimidar a sus oponentes y criminalizar la disidencia, son motivos claros de preocupación.

Nuestras recomendaciones

Tomar medidas inmediatas y exhaustivas para poner fin a los programas federales de vigilancia masiva contra el pueblo estadounidense. Prohibir el uso de tecnologías de espionaje invasivas, prohibir los programas de vigilancia interna del gobierno y restringir en gran medida las operaciones policiales que compran, recopilan, interceptan, acceden o utilizan de cualquier otra forma los datos personales y las comunicaciones confidenciales de los estadounidenses de manera que socavan su derecho a la privacidad.